Metodología
Proceso de acompañamiento en inspección
Cinco fases secuenciales desde la primera llamada hasta la revisión del acta. Cada paso tiene entregables concretos y plazos definidos.
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Diagnóstico inicial
Conversación de 30 minutos para conocer el motivo de la actuación —programada, denuncia, sectorial—, la fecha prevista y el número de trabajadores. Recopilamos copia de la comunicación recibida y acordamos acceso a la documentación.
Entregable: correo con checklist personalizado y calendario de plazos.
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Auditoría documental
Revisamos contratos, nóminas, registros de jornada, evaluación de riesgos y altas en Seguridad Social. Clasificamos hallazgos por nivel de riesgo y proponemos correcciones realizables antes de la visita.
Entregable: informe con semáforo (alto/medio/bajo) y modelos de subsanación.
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Sesión de preparación
Reunión presencial o por videollamada con el responsable de RRHH y, si procede, la dirección. Simulamos preguntas habituales del inspector según su sector y repasamos qué documentos tener a mano el día de la visita.
Entregable: guion de actuación y designación de interlocutor único.
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Día de la inspección
Presencia en sus instalaciones o conexión remota para consultas inmediatas. No respondemos en lugar del empresario, pero le orientamos en tiempo real sobre qué documentos facilitar y cómo formular las alegaciones verbales.
Entregable: notas de la visita y borrador de observaciones al acta.
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Seguimiento post-visita
Revisamos el acta o propuesta de resolución, redactamos alegaciones si procede y definimos un plan de regularización a medio plazo para evitar reincidencias.
Entregable: informe final con acciones priorizadas y, si contrata el servicio ampliado, gestión del recurso.
Plazos orientativos
Con una semana de antelación podemos completar las fases 1 a 3 con calma. Con 48 horas o menos, priorizamos la auditoría documental y la sesión de preparación en jornada intensiva. En cualquier caso, la fase 4 requiere disponibilidad acordada con antelación.